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Altea se encuentra enclavada en el corazón de la Costa Blanca,
respaldada por
la sierra de Bèrnia, disfruta toda su bahía de un microclima
excelente con suaves temperaturas durante todo el año con plácidos días
estivales refrescados por la brisa de levante. Digno de admirar es su pueblo
antiguo que merece una visita sosegada, recreándose en las callecitas
empedradas, en las blancas casas que relucen al sol, en los balcones adornados
con esmero, en las maravillosas vistas que se contemplan a medida que se sube a
la Plaza de la Iglesia... En la tranquilidad que se respira. No en vano, Altea
ha sido
desde antaño lugar de reposo y residencia habitual de muchísimos
artistas, artesanos y ciudadanos de todas las nacionalidades quienes encuentran
en Altea la tranquilidad y la afabilidad de un pueblo típico mediterráneo y las
comodidades, oferta cultural y deportiva que muy pocas poblaciones pueden
ofrecer.
Posee también Altea un maravilloso paisaje rural, con
innumerables rutas para recorrer a pie o en bici y, por supuesto, sus playas de
fino guijarro blanco. Altea cuenta con un total de 6 Km. de playas, empezando
por el Norte con la playa del Mascarat y las pequeñas calas que se
encuentran a los pies de los acantilados como la Barra y la
Solsida, seguidas por las playas de l’Olla, la de Cap
Negret, la de la Roda o la de Cap Blanch.
La cocina mediterránea encuentra en Altea un magnífico lugar de
degustación de los típicos platos de arroces y pescado fresco de la bahía, tan
arraigados en nuestras costumbres, como también tienen cabida los bares de
tapas, las pizzerías o los restaurantes de cocina innovadora e internacional
Altea brinda la oportunidad a sus visitantes y residentes de
una gran oferta festiva
durante todo el año, especialmente en verano cuando se
celebran fiestas casi todos los fines de semana comenzando por las fiestas de
San Antonio, destacando en agosto el Castell de l’Olla, fuegos
artificiales de fama internacional, y culminando con las fiestas patronales i
los tradicionales Moros i Cristians a finales de septiembre. En verano
también se puede pasear por el mercadillo de artesanía instalado en la Plaza de
la Iglesia, que complementa el gran número de pequeñas tiendas y galerías de
arte, tanto privadas, como públicas.
El Palau de les Arts propone en todas sus programaciones un
amplio repertorio de representaciones que abarca todos los ámbitos de las artes,
con actuaciones de artistas tan insignes en la cultura contemporánea como
Rostropovich o Julio Iglesias y teatro de representación en el circuito
internacional.
La gran cantidad de deportes que se pueden practicar en Altea, es tan variada
que aquí sólo destacaremos algunos de ellos: toda clase de deportes náuticos,
con varias escuelas de vela y windsurf, alquiler de barcos para disfrutar del
mediterráneo en su más amplio sentido o para realizar pesca deportiva. Cinco
centros de buceo, clubes de tenis con pistas de tenis, padel, frontones,
piscinas, etc. Un bonito y cuidado club de golf de nueve hoyos y otro magnífico
de dieciocho hoyos en proyecto. Un puerto deportivo que se encuentra entre los
mejores del mediterráneo y el puerto de Altea con su club náutico, ambos con más
de quinientos amarres y que conforman la estación náutica Bahía de Altea, que
llegará a contar con una capacidad de más de mil amarres cada puerto. |